Yachting hazaña de argentinos en el Mediterráneo

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Por primera vez un equipo argentino ganó esa competencia

Ganaron la Giraglia Rolex Cup con el barco capitaneado por Fernando Chain y timoneado por Hernán Mones Ruíz. Es la primera vez que un equipo argentino gana la clásica regata Saint Tropez-Giraglia-Mónaco.

La Rolex Giraglia es en el mundo de la náutica la joyita de la corona de la vela en el Mediterráneo. Son tres regatas costeras de unos 60 kilómetros frente a Saint-Tropez, y una regata en mar abierto de casi 500 kilómetros que parte de Saint-Tropez, navega hasta Córcega para virar la piedra Giraglia y regresa a Mónaco. Por primera vez un equipo argentino gana esa competencia y en una de las categorías más peleadas, ORC A.

El barco de Fernando Chain (“From Now On”), un Swan 45, timoneado por Hernán Mones Ruíz y con once tripulantes a bordo, ganó la primera regata costera, quedó segundo en la prueba dos (la tercera costera se suspendió) y logró un segundo puesto en la regata larga, que le permitió ganar el campeonato por suma de puntos.

En la misma categoría, corrió otro velero con bandera argentina, timoneado por Lucas Massa. El Audi-Malandrin, un First 40.7, terminó la competencia en el puesto 17, luego de un gran campeonato que en esa categoría tuvo a 47 participantes.

La regata nació en 1957 para estrechar lazos entre Italia y Francia tras la Segunda Guerra Mundial, y esta organizada por dos clubes náuticos emblemáticos, la Société Nautique de Saint-Tropez (SNST) y el Yacht Club Italiano (YCI).

La hazaña de los argentinos, la mayoría miembros del Yacht Club Argentino, es doble: por primera vez el país gana una competencia de ese nivel y en este caso imponiéndose a tripulaciones de más de 270 veleros, con personajes al timón que han ganado varias medallas olímpicas.

La tripulación argentina (Inés Panos, Jordan Rivas, Nicolás Cafaro, Carlos Scorticati, Juan Locatelli, Martín Frei, Iván Aranguren, Torkel Borgtrom, Fernando Toker, Hernán Mones Ruíz y Fernando Chain) corrió la regata más dura hasta la Giraglia, con vientos muy fuertes en ceñida (de frente) y un regreso de la Córcega a Mónaco con vientos de popa de hasta 35 nudos, lo que le permitió navegar gran parte de la regata a 20 nudos (casi 40 kilómetros por hora) de velocidad real. La regata larga incluye una noche de competencia dura en mar abierto y entre los más de 270 veleros que corrieron figuran “Maxis”, como el Rambler y el Magic Carpet. En la competitiva flota de veleros españoles, por ejemplo, corrieron el Aifos 500 de la Armada Española, que normalmente timonea el Rey de España, y el Porrón IX de Luís Senís, ganador de la serie costera de clase Swan 45 en 2018.

Por segundo año, la regata finalizó en Montecarlo: la primera vez había sido en 2014, coincidiendo con la inauguración de la espectacular sede del Yacht Club de Monaco (YCI) en Port Hercule, donde los argentinos recibieron la copa más deseada.

La roca Giraglia, que emerge apenas a una milla de la costa septentrional de Córcega y que ejerce de baliza de paso obligado para la flota, es el punto de referencia indiscutible en la competencia y por eso da nombre a la copa. Aunque es más corta que el resto de las regatas oceánicas de Rolex –como la Rolex Sydney Hobart (628 millas) o la Rolex Fastnet Race (605 millas)–, la Rolex Giraglia es reconocida por la exigencia de sus cuatro regatas, sobre todo de la larga. Porque tiene menor longitud requiere más intensidad, somete a las tripulaciones a mayor presión, nulo descanso y, para cerrar la competencia, casi siempre se definen las posiciones llegando a la meta. Este año, después de navegar con vientos muy fuertes de popa, la mayoría de la flota terminó con calmas frente a Monte Carlo.

En la edición 2019 de la Rolex Giraglia, otro argentino, el genial diseñador Juan Kouyoumdjian, se jugaba la búsqueda de un nuevo récord para la regata larga. Kouyoumdjian diseñó el maxi Rambler 88, de George David, el monocasco más rápido en la Rolex Fastnet 2017 y cuatro veces vencedor en tiempo real de la Rolex Middle Sea Race. El Rambler debía acortar el récord del maxi esloveno Esimit Europa 2, que en 2012 recorrió en apenas 14 horas, 56 minutos y 16 segundos la etapa larga de la Giraglia, pero las calmas del final de la regata hicieron que el velero diseñado por Kouyoumdjian llegara a Mónaco algo mas de una hora después del limite para romper aquel récord. Para tener una idea de la velocidad a la que navega el Rambler, alcanza con ver que, en esa misma regata, los más veloces veleros de ORC A, en la que compitió el barco de los argentinos, llegaron seis horas después que el mega velero de George David.

La hazaña de Fernando Chain en el From Now On es un hito para la vela argentina, que se mantiene en el tope de las competencias más desafiantes del calendario mundial. Y la celeste y blanco ondeando en la popa del From Now On es emoción pura.

NOTA Clarin

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