Para el presidente del Banco Central el default “es posible”. ¿Que es estar en DEFAULT ?

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Miguel Ángel Pesce expresó que “el Gobierno no va aceptar ningún tipo de propuesta” de reestructuración “que no sea sustentable”

El presidente del Banco Central (BCRA), Miguel Pesce, dijo este jueves que un default de la deuda soberana es “posible” aunque poco probable, en el marco de las negociaciones que encara el Gobierno argentino con los bonistas, con una fecha límite tentativa para el 31 de marzo próximo.

¿Qué implica entrar en default y qué consecuencias tendría para la Argentina?

“Es posible, yo le adjudico pocas probabilidades, pero es posible. Estamos en una negociación, el Gobierno va a hacer una oferta, y esa oferta puede ser aceptada o rechazada. Lo que sí, el Gobierno no va aceptar ningún tipo de propuesta que no sea sustentable en el corto y en el largo plazo”, dijo el funcionario.

“Tenemos que tener un perfil de deuda que pueda ser pagado y en eso está trabajando el Gobierno y esa es la oferta que se le va a hacer a los acreedores. Va a hacer una oferta consistente y hay altas probabilidades de que los acreedores la acepten, pero no depende del Gobierno, si no de la voluntad de terceros. Alguna probabilidad de que haya rechazo de la oferta existe. Esperemos que no suceda”, puntualizó Pesce.

 Si no hubiera regulaciones cambiarias los salarios serían más bajos y tendríamos más pobres en la Argentina

Calificó de “aceptable” el nivel de reservas en la entidad monetaria, en el orden de USD 45.000 millones, y señaló que “son suficientes para afrontar las obligaciones que tiene el Gobierno” o “problemas con el ingreso de divisas o una mala cosecha o cualquier evento de riesgo”.

Sobre la cotización del dólar en la Argentina, Pesce evaluó que “el tipo de cambio es razonable para la competitividad y las necesidades que tenemos de exportaciones. No tenemos ninguna queja respecto de atraso del tipo de cambio”.

Si no hubiera regulaciones cambiarias la demanda de divisas sería mucho mayor y el tipo de cambio sería más alto y los salarios serían más bajos y tendríamos más pobres en la Argentina”, expresó por radio La Red.

“Mientras la Argentina no vuelva a superar los USD 80.000 millones de exportaciones, como ocurrió a principio de la década pasada, vamos a tener este tipo de restricciones, salvo que queramos que el salario real caiga y queramos tener más pobres en la Argentina”, aseguró.

“Juegan otras variables, pero nuestra intención es que el tipo de cambio no se retrase en términos reales”, subrayó Pesce.

 Vamos a un proceso de desaceleración inflacionaria muy importante y los hechos lo van a demostrar

Entre otros anuncios en las últimas horas, la autoridad monetaria les solicitó a los bancos que bajen las tasas de interés en las tarjetas de crédito, la entidad monetaria resolvió ayer en su reunión de directorio que aplicará un tope de 55% a dichas tasas.

Esa decisión fue acompañada con la reducción de cuatro puntos de la tasa de política monetaria que el Central instrumenta mediante de las Letras de Liquidez (Leliq), pasando así del 44% al 40% anual, y que comenzará a regir a partir de la próxima licitación, que está prevista para este jueves.

“Vemos que la estrategia para combatir la inercia inflacionaria está dando efecto. Tuvimos una baja importante de los niveles de inflación en enero. Creemos que eso va a ocurrir en febrero y marzo también. Vamos a un proceso de desaceleración inflacionaria muy importante y los hechos lo van a demostrar”, comentó el jefe del BCRA.

¿Qué implica entrar en default y qué consecuencias tendría para la Argentina?

Un default supone, en esencia, una suspensión de pagos. Una entidad no dispone de liquidez suficiente para hacer frente al pago de la deuda que ha contraída con sus acreedores. En este caso, la entidad es un país y sus acreedores son los conocidos como fondos buitre.

Algunas de las consecuencias más directas que implican un default serían:

– Se elevaría el nivel de incertidumbre. Esto constituye el principal enemigo de la economía real y los mercados vía mayor deterioro del grado de confianza de los consumidores, inversores y empresarios.

Resultado: Caída en los niveles de actividad, presión sobre el mercado cambiario informal e inestabilidad en el sistema financiero doméstico (con probable retiro de depósitos).

– Máxima dificultad para acceder al mercado internacional de capitales. Las provincias encontrarían problemas para financiar su déficit presupuestario con préstamos obligando al Gobierno a recurrir a mayor emisión monetaria. Además, grandes empresas privadas (YPF, por ejemplo) tampoco podrían recurrir al financiamiento internacional.

Resultado: Aumento de las presiones inflacionarias.

– Cierre de mercado de préstamos para el comercio exterior. Pérdida parcial de la prefinanciación de exportaciones y del financiamiento de las importaciones.

Resultado: Caída de nuestros envíos al exterior y de nuestras importaciones, con un claro impacto negativo sobre los niveles de actividad.

– Posible incremento de fuga de capitales por incertidumbre del escenario económico. Esto generaría más presión sobre el mercado cambiario y las reservas.

Resultado: Exacerbación de la demanda sobre el mercado informal, con la consiguiente tendencia a una ampliación de la brecha.

– Reducción de la Inversión Extranjera Directa a niveles mínimos. Paralización o demora de proyectos actualmente en desarrollo.

Fuente de Consulta INFOBAE 

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