Molina Campos se inspiró en los paisajes de los Pagos del Tuyú.

Compartir
Guillermo F. Apdepnur
Hoy, Sábado 16 de Noviembre se cumplen 60 años del fallecimiento del dibujante y pintor costumbrista Ángeles Molina Campos , que popularizó con sus personajes –gauchos, paisanos y animales del campo inmortalizados en las láminas de los calendarios de la empresa Alpargatas– las más variadas facetas de la vida rural

Muchas veces sus vacaciones, las disfrutaba visitando la estancia paterna de “Los Ángeles” en el pago del Tuyú.

A 60 años de su muerte, un recorrido por su obra, a través de su único personaje ficcional “Tiléforo Areco”. Que en sus clásicos almanaques lo convirtieron en el creador más conocido de Argentina. La inspiración “la toma de un capataz muy apreciado por él, al que conoció en sus viajes a la estancia familiar Los Angeles, que estaba situada en los Pagos del Tuyú, a principios del siglo XX. El resto de sus personajes son paisanos en general observados en sus viajes por campos de la pampa de Buenos Aires y Entre Ríos entre los años 1900 a 1940”.

La historia de los almanaques de Alpargatas, comenzó en 1930, cuando Sherman Ackerman, ejecutivo de la empresa de calzado, ideó una estrategia de marketing que marcaría un gran suceso, que eternizó la obra del artista nacido en Buenos Aires en 1891. Para aquellos años, Molina Campos ya había logrado cierta fama. Principalmente a partir de 1926, cuando tuvo su debut expositivo en la Sociedad Rural de Palermo. Mostrando sus gauchos y escenarios bucólicos cautivó a los visitantes y a otros grandes artistas, como Pío Collivadino, el primer paisajista urbano moderno, quien aseguró que las creaciones gauchescas estaban “deformadas armoniosamente”.

En aquellas exhibiciones hizo su debut Tiléforo Areco, el personaje que repetiría en muchas de sus obras y que fue el único al que ficcionalizó. “Molina Campos dibujó siempre al gaucho de fines del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX. Los caricaturizó resaltando notablemente sus fisonomías, poses y costumbres. Buscaba recrear la totalidad de la vida de un gaucho en la pampa en esa época: sus alegrías, tristezas y sacrificios. Todo ello en forma grotesca pero de manera simpática”, explica Braulio de la Fuente, coleccionista y especialista en la obra del artista. Y agrega: “Tiléforo Areco (Teléforo en la realidad) es el personaje individual más característico que podemos encontrar en su obra. Aparece por primera vez en la carátula de su 3ra. Exposición Individual realizada en la Sociedad Rural Argentina en Agosto de 1927”. Cuando los almanaques hacen su debut en enero de 1931, Tiléforo está allí, trago en mano, dentro de una pulpería. El personaje aparecería y desaparecería y no fue hasta 1934 cuando tomó su nombre y tuvo su propia historia.

Además, de 1931 a 1936 se lanzó una serie de tarjetas de inicio de año que contaron con un texto escrito de puño y letra por Molina Campos, donde ponía una voz gauchesca, a su Tiléforo Areco. Estas piezas son algunas de las más coleccionables por la dificultad que representa conseguirlas. Las lámina están “autografiada” por el mismo Tiléforo quien, en un juego autorreferencial, nombra a “Don Molina Campos”, como el artista que lo retrató. En el ’37 la ilustración es de Mario Zavattaro, retoma entre 1938 hasta 1942. Habrá otras tarjetas, pero sin texto.

Texto de la tarjeta de 1933:

Apreciado amigo

con motibo del Añio Nuebo juí a el pueblo i no allé nada como paserle un osebqio de paso dentré ha la barbería ande me pelaron el pelo meafaitaron me painaron con perjume de Agua Florida y de yapa me encajaron una rrifa de un armuadon. Como salí echo un manate juí asta la fotrogarfía i el artisto con su maqinaria sescundió con un trapo negro pa mirar espiando po rel ojetibo. El picazito jué del finao mi Padrino (Q. D. P.) lindo no? me Dijo el Patrón q. ai q. tener confiza en el Pais pues la crise va pasar. Felicitasión por el Añio Nuebo. Lo saludo S. S. S.

Tiléforo Areco

Fuente de Información:

RELATED ARTICLES
5 meses ago
6 meses ago
9 meses ago
10 meses ago
11 meses ago