19 mayo 2024
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Guillermo F. Apdepnur

Las decisiones del intendente Nahuel Guardia plantean serias preguntas sobre el verdadero propósito detrás de la “austeridad” , generando una mayor concentración de poder, dejando al municipio vulnerable en un momento crucial.

En declaraciones recientes, el intendente de General Lavalle, Nahuel Guardia, ha anunciado una serie de medidas que pretenden «quitar la planta política y achicar el gasto público«.

Sin embargo, más allá de las buenas intenciones proclamadas, las decisiones tomadas plantean serias dudas sobre si el objetivo real es la austeridad o un desmantelamiento irresponsable del sistema municipal.

Guardia ha señalado que ha reducido la planta política y eliminado directamente del organigrama municipal algunas secretarías, prescindiendo incluso del Jefe de Gabinete, logrando claramente una mayor concentración de poder sobre su cargo.

Este enfoque aparentemente radical se justifica con la premisa de afrontar un «año complejo». Sin embargo, la falta de detalles específicos sobre cómo estas medidas mejorarán la eficiencia y la prestación de servicios básicos genera escepticismo entre los ciudadanos.

El llamado a «achicar el gasto público» suena más a un lema político que a una estrategia coherente.

La pregunta que surge es si este ajuste indiscriminado afectará negativamente a servicios esenciales, especialmente en un momento en que la crisis económica ya ha puesto a prueba la capacidad de los municipios para satisfacer las necesidades de sus ciudadanos.

La preocupación expresada por Guardia sobre el basural a cielo abierto y su afirmación de que «hace tiempo que ya no depositamos residuos» generan interrogantes sobre cómo se maneja la gestión ambiental en el futuro, especialmente considerando que el municipio ahora recibe residuos de otras áreas.

Además, la promesa de reuniones con autoridades provinciales, incluido el gobernador Axel Kicillof, para abordar los «temas de fondo» suena a una búsqueda de apoyo después de tomar decisiones que podrían tener consecuencias negativas para la comunidad.

En resumen, aunque el intendente Guardia insiste en su compromiso con la austeridad, la falta de transparencia y la ausencia de un plan detallado plantean dudas legítimas sobre si estas medidas realmente beneficiarán a General Lavalle o simplemente dejarán al municipio más vulnerable en un momento crítico.